Cava el arrogante su red en sangre
cual raíces de un cactus espinoso
hondos cimientos del muro ostentoso.
¡Pedestales vivos del malasangre!
Se creen por dinero ser purasangre,
y muy avieso se piensa orgulloso
que ser humilde, es ser ignominioso.
¡Pero su alma se pudre en su palangre!
Felicidad es la interior belleza
y no nos la da aquello que tenemos
sino aquello que somos y sentimos.
Está en el óbolo, no en la riqueza
En cómo nuestra alma trabajemos
y en sentirnos limpios mientras vivimos