Los sueños guardan esperanzas vivas.
Son los deseos que el alma contiene...
Anhelos, para el futuro que viene,
e ilusiones, en suspiros cautivas.
En ellos, las fantasías anidan.
Para ellos, los límites no proceden.
Con ellos, alcanzamos los placeres.
Son ellos, como las niñas dormidas.
Cuidemos y liberemos los sueños.
Démosles toda la libertad precisa,
que los ángeles velarán por ellos.
Pero sólo llegarán a tu vida
si quieres realmente realizarlos
y no dudas de ellos, ni siquiera un día.