Querido Perseo
No sabes la pena que me da que tires la toalla, aunque te entiendo perfectamente. Sufrí tu siniestro como casi todos los cofrades, como si nos pasara a nuestro barco y me dejó, sinceramente muy chafado. En ocasiones me he preguntado como iría la reparación, pero ahora que veo que no puedes seguir, seguramente despues de haber realizado un esfuerzo me da rabia y pena.
Si la decisión que has tomado es firme, espero que tengas suerte y vendas pronto. Y en cualquier caso, aqui tiene sun barco a tu dispiosición.
Suerte
