Allá va la mía:
Año 1992. Después de 8 meses buscando un velero en Florida (EEUU), compramos mi ex y yo un precioso velero de 44 pies. Un CSY, para mas datos. Lo compramos en un pueblo llamado San Agustín y estuvimos repa´sándolo varias semanas en una Puertecito en un río. El primer día fué una prueba inolvidable. Os lo resumo:
Al poco de soltar amarras el motor empieza a calentarse muy rápido. Menos mal que un vecino de amarre se vino con nosotros y fué el que se dio cuenta de que el grifo del motor estaba cerrado ( por las reparaciones de los días anteriores). Después de solucionar el incidentes navegamos a motor por el río y pedimos por radio que elevasen el puente ( una carretera cruzaba el río) para salir a mar abierto. Izamos velas y navegamos con buena brisa durante un par de horas. A la vuelta, con mayor, trinqueta y foque, a una distancia prudencial, volvemos a pedir que eleven el puente. Lo hacen y el motor no arranca. Varias veces lo intento y nada. El puente cada vez más cerca y ya no queda otra que pasarlo a vela, para lo que pongo proa al mismísimo muro, calculando la deriva para poder pasar. Fueron segundos intensos . Lo pasamos. Justo al otro lado había un fondeadero con varias docenas de barcos. Intento arrancar de nuevo y nada.Con las tres velas esquivo dos barcos, pensando en lo peor. Intento arrancar de nuevo y ARRANCA. Salimos de alli a motor, bajando las velas atropelladamente y con el vecino de amarre pálido como un muerto.
Como pa olvidarme de mi primera vez
