Ya estoy de vuelta en el currelo.
¡Porca miseria!
El viaje de vuelta 16 horas y media, desde Portosin. Al doblar Finisterre tuvimos vientos por encima de 22 nudos, mar de fondo del norte de algo más de un metro, nos pusimos a ceñir ya que con motor no llegabamos a los 3 nudos, y al pasar Touriñan calma chicha hasta Coruña. Llegamos a casa a la una de la mañana.
Ayer tuvimos una desgracia. Chipirón se fracturó de nuevo la patita. Rotura de tibia y peroné, como Manuel Pablo. El solito, en casa, jugando con su pelotita. Estamos consternados, pobre perro. Hoy lo operan. Acabaremos poniéndole una pata de palo, como buen pirata.
Un placer haberos conocido, buena gente.