La wikipedia a trozos selecionados, lo mejor comer peces de pequeño tamaño en caso de duda.
Los vectores actuales para la enfermedad son los peces semipelágicos y los que habitan en los arrecifes coralinos; entre ellos se encuentran la aguja, pez vela, barracuda, dorado, peto, coronado, cubera; aquí intervienen sus hábitos de alimentación, donde se involucran los herbívoros que consumen los dinoflagelados, así como los que forman parte de la cadena alimentaría (piscívoro).
La máxima concentración se halla en el
hígado,
cerebro y
gónadas del
pez.
Estas toxinas no afectan a los peces, por lo que es imposible determinar con un simple examen cual es un pez de riesgo. Por el referido mecanismo de concentración los ejemplares de más de 2 kg. son puntualmente riesgosos. La
barracuda es una de las variedades según las estadísticas más preocupante, y la
morena sería la que da cuadros más graves.
La ciguatoxina es estable al
calor,
cocción, y a la
congelación. Tampoco tiene
color,
olor o
sabor.
Lo que sí es cierto que cuando aumenta la
temperatura del agua aumenta el riesgo
Otro de los mitos es que si la cocción se hace con
leche no hay riesgo. Uno de los mitos puntualmente riesgoso es el que dice que si se le agrega mucho
limón o
vinagre la toxina se inactiva, la realidad es bien distinta: los
ácidos aumentan la absorción y la gravedad del cuadro. Otros mitos: las
moscas, los
pájaros y
gatos no comen el pescado contaminado.
En la actualidad se dispone de un reactivo prometedor para testear a la carne antes de cocinarla, se trata del Cigua-Check. Características del kit: el vencimiento se produce a los seis meses de elaborado, por lo que a la hora de comprarlo es clave saber la fecha de elaboración/vencimiento. El valor es de 5 U$S cada prueba, el kit básico trae para hacer 5 determinaciones. Como todo reactivo es muy sensible a la temperatura