¡Qué gusto ver La Taberna Solitaria!
Navegantes solitarios saliendo de los rincones.
Mi consejo: ya te lo han dicho (mira mi firma).
Los demás consejos, todos buenos.
El canguelo no es miedo marinero, es incertidumbre. Falta de certidumbre. No saber qué va a pasar. Eso pone al ser humano precavido y prudente en la tesitura de querer controlarlo todo a priori, y si no somos capaces de vivir con la incertidumbre, nos puede la ansiedad. Repasos generales de prevención y seguridad son suficientes para que no pase nada malo. Luego, a repetir y repetir una y mil veces solo.
Almiranta..., familia..., amigos..., compañeros... al final estamos solos, y para entonces deberíamos haber aprendido.
Suerte.
