En estos casos solo cabe una solución: si no puedes vencerles unete a ellos.
Esto debemos practicarlo siempre que el atrone decibélico nos impide dormir.
Ejemplo: sucedió en Puerto Marina (Benalmádena), pantalan enfrente KARAOKE. Ruido atronador + borachos intentando entonar el chiquitita de ABBA. Imposible dormir. politica de hechos consumados, no vamos a dormir y vamos a estar cabreados. Pues no, NIEGATE A SER MAYOR¡¡¡ nos levantamos, nos vestimos, nos tomamos cuatro copas (o fueron catorce

no se por que no me acuerdo si la cifra era una u otra pero tenia un cuatro, eso seguro) y terminamos a las 7 de la mañana en el mismo KARAOKE cantado todo el repertorio empezando por la la A. Se acabó el problema.
Hemos aplicado esa misma filosofía cada vez que el chumpa-chumpa nos desborda, transformar el problema en una oportunidad.
No dormimos una mierda pero nos lo pasamos de cojones. Hala.


