He tenido la suerte de conocer a Pepe, tanto como amigo y consocio del Marítim, como contrincante en muchas regatas, como compañero de singladuras y como organizador de las "Rutas".
Creo que fue un magnífico ser humano que con una ilusión y una capacidad tremenda para imaginar y poner en marcha, desde las "regatas familiares del Marítim" cuando fue Comodoro del Club y consiguió que muchos barcos comenzasen a regatear, hasta su buque insignia, la Ruta de la Sal y después la ANAM,
Mi inicio en regatas de crucero, fue como tripulante (íbamos a dos) en la primera edición de Ruta de la Tramuntana, cuando acababa en Cadaqués y había que fondear en la bahia, desde entonces he hecho unas cuantas "Rutas" y siempre, al principio y final de cada regata, ahí estaba Pepe, con su "savoir faire" vigilando que todo fuese por buen camino.
Aunque algunos, entre los que yo me encuentro, hemos criticado que en las regatas organizadas por la ANAM predomina mas la parte lúdica que la deportiva, que la organización se ha "profesionalizado", que las inscripciones son comparativamente mas altas, etc... No resta mérito a que Pepe (y por supuesto Isabel, su mujer y el resto de colaboradores, Jordi, Marc, Eva, etc..) realizan una tarea que ha supuesto un punto y aparte en la organización de los eventos náuticos, creo que es de justicia reconocerlo.
Pepe, esta copa de ron va por ti

¡Buena singladura!