

Este verano me ha pasado algo muy curioso que quería ver si alguien es capaz de explicármelo. Lo he buscado por Internet y en este foro pero no he encontrado nada.
Estábamos fondeados en Cala Tarida (Ibiza) y decidimos la almiranta y yo bajar a tierra a dar un paseo y tomar algo. Nos montamos en la auxiliar y al llegar a tierra le preguntamos a la persona encargada de las embarcaciones de alquiler que hay allí, que si le molestaba mucho la nuestra para cambiarla de sitio. Serían aproximadamente las 19 horas.
Sin inmutarse, nos comenta que no le molesta para nada porque ya está recogiendo, pero que la tenemos muy cerca de la orilla y que deberíamos subirla bastante más ya que la ola de las 19:30 se la puede llevar.
La almiranta y yo nos quedamos alucinados con lo de la ola de las 19:30. Obedecimos (somos muy buenos chicos) y la pusimos donde ella nos dijo. Deberíamos haberle preguntado en ese momento lo de la ola pero estaba muy atareada y nos fuimos sin más a dar un paseo; y a eso de las 19:20 nos sentamos a tomar algo.
Viento cero, mar en calma, parecía un pantano y de pronto rrrrrrrrrrrrrrr (redoble de caja) aparece un olón enorme que si no llegamos a poner la auxiliar donde nos había dicho, hubiese tenido que ir a nado a por ella. Hora:19:30. Nos miramos y nos quedamos atónitos. Había venido una sola ola ¡pero vaya pedazo de ola! Si nos coge entrando os aseguro que acabamos en el bar sentados con la auxiliar (a la auxiliar le gusta tónica con un poco de gasolina) o si nos coge saliendo estaríamos a punto de volcar, no os quiero contar si nos pilla de través. Lo que es una bajada a tierra a disfrutar, se puede convertir en un mal trago con rotura de hélice con un poco de mala suerte.
¿Alguien sabe por qué se produce ese efecto y cómo es posible que alguien sepa con tal precisión la hora en el que va a suceder? Aproximadamente una hora más tarde se produjo el mismo efecto aunque menos fuerte.
Ocurrió lo mismo en Cala Salada días más tarde casi a la misma hora.
Para los mal pensados, os aseguro que no tomamos ningún tipo de alucinógenos y además estábamos tomando unas castas Coca-Colas. Estuvimos a punto de quedarnos otro día, sólo por preguntarle a la amable señorita el motivo de tal fenómeno.
Está claro que no es mar de leva ya que es una sola ola pero con mala uva.


