El lunes viví una situación similar a la que contáis:
Fondeados de noche frente a Sitges para ver los fuegos artificiales desde el mar.
Al terminar el show, habría unas 40 ó 50 embarcaciones preparándose para volver a sus puertos (Aiguadolç, Volanova, Port Garraff, Port Ginesta, etc...) y el patrón de una motora gigantesca decidió hacer una exhibición de su limitación mental dando gas a fondo y pasando entre las decenas de barcas y veleros que estaban levantando el fondeo; haciendo caso omiso a los gritos y bocinas de varios patrones.
Tal vez llegó a su amarre en Port d’Aiguadolç dos minutos antes, pero esa maniobra a oscuras en medio del resto de navegantes podía fácilmente haber provocado un accidente.
Espero que algún día se pare a reflexionar sobre su actitud y decida si vale la pena.