Hace dos años estuvimos por Palamós, zona maravillosa que conocía por carretera pero no por mar. Es incluso mejor. Pero al margen de la innegable belleza de los paisajes, las motoras de pequeña eslora son insufribles por la cantidad de ellas que hay y por su comportamiento anárquico. Es lo más parecido que he visto a los "coches de choque" de las ferias. No se alejan más de una milla de la costa y no respetan nada.
Llegamos a la conclusión que es el nuevo "dominguero" que ha cambiado el coche por la motora. Por eslora y motor son de las que se llevan con el "Titulín", por lo que no hay que esperar ningún buen hacer marinero. Embarcan a la familia, la nevera con las cervezas, la sombrilla y a toda pasta a la cala antes que nos quiten el sitio. Esquivando barcos con el criterio de: ¿Que no puedo pasarlo por delante? ¡ Pues por detrás!
Era el mes de julio.
Pienso volver por la zona pero no en verano.
Birras.

