- El viento comienza a rizar la superficie del agua por simple fricción.
- Esto a su vez genera fenómenos ondulatorios en la superficie que se van sumando y ampliando y dan lugar a las olas.
- Si el viento tiene la intensidad y persistencia suficiente las olas se convierten en mar de fondo, que pueden llegar más lejos que el viento y continuar después de que el viento haya parado debido a su propia inercia.
Hay explicaciones más largas y complejas y modelos matemáticos. También hay combinaciones y variaciones de intensidades y direcciones de viento, de fetch, de diferencias de sonda, etc... pero en versión sencilla y resumida es esto.