Hoy he dirigido un mail a Ports IB comentando la situación de Sant Antoni y reenviando además la queja de Dunic, haciendo también referencia a este hilo e invitándoles a pasarse por este hilo.
Lo cierto es que como balear me avergüenza que pasen estas cosas, máxime cuando es relativamente fácil identificar a los responsables de conductas abusivas y que no se haga nada.
Es increíble, como le pasó a Dunic (hecho del que yo soy testigo pues estaba a bordo), que con reserva
confirmada y pagada te digan que no puedes amarrar porque tu barco excede de las medidas máximas de amarres de Ports IB en Sant Antoni; máxime cuando tanto el barco como su armador tienen ficha abierta en la base de datos de Ports IB y les basta teclear su matrícula, nombre y apellidos o nombre del barco para concocer las medidas y saber si pueden o no reservar ese amarre. Pero más increíble todavía es que te digan que el problema real es la manga y esa misma noche llegue y amarre un cata que ocupa dos amarres, o que queden puestos libres ... o que al final del pantalán haya varios barcos más grandes, o que en la misma zona de transeuntes hubiese dos motoras cuya manga es superior a la del Dunic... y como guinda del pastel, al final de ese mismo pantalán, abarloado en forma de T hay un barco de unos 25 metros que, a juzgar por la disposición de muertos y amarras parece tener allí puerto base... me pregunto de quién será.
Pues bien, al argumentar Dunic que la reserva le había sido primero denegada por ser su barco demasiado grande ... y luego confirmada y pagada, y exhibir al agente portuario tanto los mails como el comprobante de transferencia que demostraban la firmeza y realidad de la reserva, éste se avino a admitirnos y nos emplazó para ir a presentar la documentación a las oficinas de Ports IB en Sant Antoni. Mientras estábamos con ese trámite, se recibió una llamada de teléfono (suponemos que del Capitán, un tal Gabriel), ordenando explícitamente que se nos comunicase que debíamos abandonar el amarre.
Por supuesto, nos negamos y ellos no quisieron ni tramitar nuestra documentación... y al cabo de un rato, el agente compareció en el punto de amarre al objeto de formular una denuncia contra nuestro cofrade por "utilización de un amarre sin autorización" ... con el reglamento de Ports IB en la mano podemos estar hablando de una sanción de alrededor de 600 euros que, ni que decir tiene, en el caso de que sea impuesta, será puntualmente recurrida.
Pero es que, a mayor abundamiento, encima resulta que la almiranta de Dunic se había quemado la mano cocinando y precisaba de atención médica, punto éste que fue comunicado a los agentes portuarios.
Hay que decir que los agentes en todo momento fueron sumamente correctos y comprensivos y que, en mi opinión, el responsable de lo ocurrido es el Capitán de puerto.
En fin, es que si no lo cuento, reviento... pero quería haber ya enviado el correo a Ports IB antes de escribir aquí.
Os mantendré informados de la respuesta.



salud!!!