Ahora siiiiii, acabo
Chapuzón y trasiego de comida de un barco al otro para comer todas juntas en la bañera del Tucana, cuyo nombre nos hacía trabar siempre la lengua, “Brantega”. Echamos imaginación y con el aro salvavidas y encima de éste un chaleco, pusieron las quitchen que amablemente había preparado para la travesía femenina el yerno de Pilotoojotuerto.

No queríamos empezar a comer sin la tripulación del Carmen, que todavía no habían llegado y que además no divisábamos por más que observábamos el horizonte. Tampoco contestaban por el canal 77 de la VHF ni por los móviles, así que las hipótesis sobre lo que podría haberles sucedido se amontonaban.
Cuando ya estábamos a punto de levantar el fondeo, pues apremiaba la hora de devolución del barco, las vimos asomar por la punta del Albir. Al parecer no les había quedado claro el cambio de WP y siguieron navegando

hacia la isla de Benidorm, aunque imagino que no llegaron a ella, sino que darían la vuelta en las pequeñas islas hormigas que hay en el trayecto, por su referencia a que habían descubierto una isla nueva!!....jajajajaja
Llegaron al fondeo con gran arrancada y la mayor arriba, y con sorpresa de todas, echaron el ancla con ella arriba,

al parecer se les había roto el amantillo y les preocupaba el arriarla. Pero cuando vieron como borneaban pasando peligrosamente cerca de todos los demás, lo hicieron y se dispusieron a abarloarse a uno de nosotros, primero al Tucana y finalmente al Embolic.
Fue una pena no poder compartir ese ratito de comida con ellas, Maryluna y Thetrys, grandes marineras de sonrisa fácil, que desprenden un aura de buena gente y alegría.

Así que entre cruces de flases de cámaras y brazos en alto, nos despedíamos de ellas mientras nosotras poníamos ya proa a la bocana de Altea para hacer la entrega.
Cedí el timón a Sephora y bajé a la radio, para llamar al club y pedir a un marinero

para que nos ayudara en la maniobra, aunque estaba casi segura que podríamos hacerlo solas, pues la gran isla del Tucana facilita aproximarse al pantalán sin peligrar la popa.
Di paso a una motora que entraba a la par de nosotras, reducí la arrancada y marcha atrás entré en la dársena del F30, nuestro atraque, ya que éste estaba a Br y el Tucana tiende a caer a Er. Ya estaba allí el marinero esperándonos, despacito entré, controlando proa y popa y la arrancada, sin tocar ni una defensa de los vecinos que me valió el reconocimiento y felicitación de toda la tripulación,

que hábilmente cogieron amarras y muerto y dejaron firme el barco.
Un fin de semana perfecto, de meteo, de navegación, de almas marineras reencontradas y otras nuevas descubiertas, llegaba a su fin, con las caras y los hombros rojos, quemados del sol, pero con una sonrisa de regocijo y disfrute,

nos despedimos, ahora con coca-colas, pues había que conducir, y con la predisposición de todas de repetir en breve y hacer coincidir nuestras estelas……
Ale, ya me voy, afónica y

, espero que os gustara y perdon por el toston
