La aventura que todo aventurero lleva dentro. Ese no saber que va a pasar, por muchas predicciones que tengas y experiencia acumulada.
Cada vez que navegas aprendes a navegar mejor.
Yo soy un enamorado del mar desde que era bien pequeño.
Fijaros si era pequeño y descerebrado que queria irme de casa nadando a donde fuera (aún no sabia nada de barcos).
Y lo hice. Un dia cogí los bártulos (con unos 8-9 años) y me largué a la playa para irme nadando. Suerte que cuando estuve delante del mar, allí yo solo, me acojoné y volví a casa.
Toda mi vida he estado buscando el contacto con el mar. Y ahora que con un poco de suerte, tendré tiempo libre para poderme dedicar en serio, ya estoy volviendo a plantearme el largarme, durante una buena temporada, a recorrer el Mediterraneo y después más.
Esto yo creo que se lleva dentro desde que naces, y a medida que creces, o se convierte en una droga o lo aparcas definitivamente.
Bravo por todos los que seguimos ahi y que no decaiga. Birras pa todos
