Lo que me resulta increíble no es que hubiese un problema en el Kenobi IV, eso le puede pasar a cualquiera, sino que existiendo unas sentencias firmes que lo declaran "inhabil para su segura utilización para los fines a los que está destinado", insistan en tenerlo a la venta... eso podría incluso ser delictivo.
Todavía recuerdo las caras del cofrade Kenobi y su tripulación el día en que casi se hunden cuando, más tarde, y haciendo gala de una extraordinaria personalidad y presencia de ánimo, acudieron a la cena que se celebrabra en el Náutico de Sta. Ponsa con motivo de la regata ... no creo que pueda olvidarlo jamás.



salud!!!