¡Vaya dos!


Os voy a dedicar un chiste, que también puede ser literatura, aunque éste es un poco irreverente.
Convento de monjas en un paraje apartado y abrupto. Llega el señor obispo de visita, tras dos largos años de ausencia debido a la guerra civil que había asolado el país. Pregunta a la madre superiora, una monja de mediana edad, como ha ido la cosa.
-¡Horrible, padre, horrible. Llegó el bando verde y nos violaron a todas, menos a sor Inés. Después llegó el bando amarillo y nos violaron a todas, menos a sor Inés. Luego llegaron los lugareños y nos violaron a todas, salvo a sor Inés...
-¡Terrible, hija, terrible! Pero ¿por qué no a sor Inés? ¿Es muy vieja?
- No, padre, es muy joven.
- Ya... es feísima entonces.
- No padre, es guapísima.
- ¿Es deforme, está enferma, le huele el aliento...?-el obispo, ojiplático, sin entender nada, se pregunta asombrado el por qué de haber respetado únicamente a sor Ines.
- No padre, es sana, alegre y simpática, pero dijo que no y no.

(Espero que me perdonen las monjitas

)