Viento de fuera, me encanta esta estrofa de Serrat

que dedicó al gran poeta Antonio Machado
Érase un marinero
que hizo un jardín junto al mar
y se metió a jardinero.
Estaba el jardín en flor
y el marinero se fue
por esos mares de Dios.
El/la mar nos ha convertido en adictos fieles a su seductora personalidad. A veces pienso que seria razonable desengancharme un poco de esta pasión porque también se sufre, en cierta manera, cuando no podemos acercarnos a ella como desearíamos.


Brindemos, por que somos afortunados