Coñe: pues bajar "la alfombra voladora" (de Trinidad al Cabo San Roque, Brasil) dicen que cuesta un huevo. Yo la he subido, como vosotros, y se navega estupendamente, corriente y viento a favor, excepto en el tramo del Amazonas, que a veces hay árboles a la deriva

Veo que os tira el sur

y volvéis a los planes originales. Seguiré vuestras noticias por aquí o por el blog
¡Buena proa!


