
Estimado Fercoro,ronda de sidras para los que a esta hora de la noche pueblan la taberna,y me dispongo a preparar fotos para en cuanto pueda ponerlas.Decíamos ayer que Ibiza es acojonante,o mejor aún melonante.Mi almiranta que me conoce,no me iba a dejar solico por esas peligrosas tierras vacías del temor de Dios,con mujeres tremendas dispuestas a lo que sea,así que en cala Corral tuvimos un recibimiento familiar,y nos fuimos a celebrarlo a un impresionante lounge pub,regentado por un familiar lejano mio,un chaval de lo más simpático que tiene la mejor vista de Cala Tarida.Allí además nos encontramos con otra gente venida de Madrid y se armó el follón.Por la noche,y ya sin mis compañeros de travesía,tuve el valor de cocinar lo que me quedaba del túnido para que al día siguiente lo pudíésemos probar en la casa de una de mis hermanas,que alquiló allí cerquita.Durante tres días nos dedicamos a ver las puestas de sol desde tan impresionante lugar,a alucinar con el velero que,según me dijeron era del dueño del "cirque du soleil",y a recorrer deversas calas que por la zona hay, como son cala Molí,la vecina cala Tarida,y las calas que se encuentran en dirección a S.Antonio y pasado ,este,y de cuyo nombre no consigo acordarme.Mi motor aux.de ocho caballos yu la zodiac de 2,30 fueron de inestimable valor y las amortizé en estos días.Esa primera noche en cala corral,amarrado a una boya ,sólo en el barco,extenuado,mirando las estrellas y meciéndome en mi barquito sin querer irme a la cama vienen ahora a mi recuerdo.
A los tres días o cuatro,que no bien recuerdo,dirigimos el barco al sitio estratrégico y punto de visita obligada a cualquier ser humano que por allí pase.Se trata de la playa de las salinas,famosa merecidamente por el color de sus aguas y las medidas de las tías que te enseñan gustosamente todo lo que quieras mirar.Aquello es una competición de a ver cual está mas buena.A´mí me dejan ver todo lo que quiera,así que no había problema.A l@s que les gusten los tíos pues exactamente lo mismo,con unas medidas impresionantes.La playa de las Salinas está perfecta como base de operaciones,pues desde allí se puede ir a ver a las meloneras del barro en Formentera,a los camatas del Juan y Andrea y sus arroces,y el azul turquesa que los niños no se cansaban de disfrutar todo el día entero.De las Salinas te vas en coche a Ibiza,o una excursión a la impresionante cala de piedras cercana donde se encuentra el brutal Blue Marlin,lujo,barraganas,ricos,más ricos.Mi 28 pies parecía allí la dingui de los demás,y no exagero nada.Las mujeres tuvieron allí una experiencia muy divertida bailando flamenco con los guiris.Yo me encabroné un poco llevando gente del barco al Blue Marlin y no pude ver ni una tia buena.Ese día me tocó currar.Una hermana que tengo en Ibiza viviendo y otra que vino de Madrid habían preparado un calendario que no daba reposo,lo que tambien provocó algun encabronamienteo,pero en Ibiza no te dura el cabreo más de cinco minutos,debe ser la energía esa que fluye y que nos pone a todos en modo enjoy.En cuanto al trayecto las salinas Formentera,era de lo más sencillo,aunque cuidadín con los ferrys esos que van a toda hostia,así que ojos hasta en el cogote,porque de pronto tenías la ola de un megayate british dandote por la banda.Los últimos días pensamos pedir aamarre en Ibiza,e incluso casi lo conseguimos,pero decidí seguir fondeando en las Salinas y gastarme el dinero con la familia los amigos y la juerga.Decisión correcta.En mi caso decir que tenía apoyo logístico del segundo de mis cuñados,que es el top one en organización,con dos coches para desplazarnos,ayuda en aprovisionamiento,etc.Detalle.Por la noche,para no gastar batería tenía unas luces de led de jardín que coloqué estratégicame nte por cubierta y que hicieron su trabajo de maravilla.Imagen matutina,levantándome con la almiranta(a veces se quedaba conmigo en el barco)Los barcos vecinos solían estar habitados por hermosas hembras en bolas las cuales se dejaban observar encantadas.Muchos eran veleros de alquiler.Para finalizar,decidimos volver a cala Corral,rompiendo el plan inicial de ir a Ibiza(realmente el plan inicial era que no había ningún plan).De hecho,cuanto más viajo,menos planifico cualquier viaje.Bueno,el caso es que mi cuñado JoseAntonio,ese que es la pera,me aconsejó volver a cala Molí,para pasar allí la última noche con el tercero de los cuñados que intervienen en esta historia,cuñado que me acompañaría de vuelta a las tierras almerienses,y así hacer menos millas,ya que volver desde Ibiza yo creo que pueden ser al menos dos o tres horas más de viaje.Pero éso amigos será objeto de un detallado análisis mañana ,quizás,si la diosa fortuna,la que me ha acompañado en este viaje,me concede la dicha de disfrutar de la compaña de la taberna.