Ante todo gracias a todos por los ánimos, tomaos lo que queráis.
Efectivamente, tal y como anunciásteis, los perros van ganando de nuevo confianza, aunque están lejos de ser los mismos de antes. Uno de ellos, en cuanto se cuela en casa, se mete debajo de mi cama, y el otro día, llegó mi tío con el brazo escayolado, y levantó el brazo rápido, y éste echó a correr con el rabo entre las piernas, por lo que cada vez extoy más convencido que les debieron pegar por el mieod que le tienen a todo. He revisado a los dos a conciencia, y están en buen estado, no se les nota ni herdias, ni moratones, ni bultos, ni nada, y afortunadamente, me siento afortunado que no les hayan nada más, en este tipo de sucesos, hay veces que el animal sufre una peor suerte, y no quiero ni pensar en ello.
Gracias a tod@s.
