Yo soy de los masoquistas. Disfruto de la mala mar, pero con un barco marinero. Mi última experiencia fue este verano desde Ceuta a Melilla con fuerte marejada y viento fuerza 6. Hay que reconocer que tenía la suerte de viajar en un Beneteau 473, que es de lo más marinero que conozco. La mar intentando atravesar el barco y el barco en que no. Era una maravilla ver el ingenio humano dominando situaciones complicadas.
Yo es que soy un poco masoca y me va la marcha...


