Mi experiencia personal fué buena, ya que se abarloaron con la zodiac a plena luz del día, soleado por cierto, yo todo tirado en la bañera con el piloto automático con la mar en calma y a nudo y medio

, pidieron permiso, saludaron con educación y cómo no tengo nada que esconder

les dejé mirar todo lo que quisieron, que no fué mucho y después de tomar unos datos y una breve charla, amena diría yo ¡incluso les enseñé el pez que había pescado con el curri unos minutos antes!, se marcharon por donde habían venido.
Y eso que la cosa no empezó muy bien, porque el mando que fué a embarcar primero, se agarró con tal fuerza al cable pasamanos que lo rompió y se cayó hacia atrás a la zodiac, siendo sujetado por sus compañeros. La verdad es que ni me inmuté, como si estuviera viendo una película de comandos, española, eso sí.

Ni que decir tiene que después de ese incidente revisé todos los cables y guardamancebos a conciencia, gracias ADUANAS,

si no fuera por vosotros...

Eso sí, lo de acercarse a toda vaina con la patrullera hasta quedarse a una eslora ya me lo hicieron otra vez, y a pesar de ser a plena luz del día, llevar todo legal y demás... acohona un juevo.

Van unas
