


Llegamos a S. Antoni a primeros de agosto, Perurena y Margem ya contaron algo.
Creo que la gallina ya está muerta y dentro no tiene oro, la isla está completamente saturada, me encantaron los pinares del norte, la ciudad de Ibiza a las nueve de la mañana y el blues del teatro Pereira. Por lo demás creo que el turismo ha saturado un pequeño paraiso, que daba huevos de oro pero que
ha sido muerto por un modelo de crecimiento económico que produce pequeños desastres como la chica de la gasolinera o los guardias de Port Ibz. que no saben coger un cabo de amarre. El mismo modelo de crecimiento económico basado en un turismo masificado que crea problemas mayores en nuestras costas o destroza ciudades como Venecia, etc ... convirtiendo nuestros más bellos entornos en Parques temáticos de dudoso gusto.
Una anécdota de desayuno, temprano en el paseo de S. Antoni Perurena y un menda pedimos dosdesyunos ingleses, Peru pide que le cambien el café por un agua, efectivamente le traen el agua. A la hora de pagar le cobran dos euros por el botellin de agua sin descontarle el café que no sirvieron, le hacemos un comentario al camarero y nos contesta que el cobra lo mismo pero su jefe tendrá que cambiar de "Porche" también esta temporada.
