Seguí rio abajo, pasé Xerta y remar y remar por una zona más civilizada, con embarcaderos, pescadores y cultivos a lado y lado del rio llegué finalmente a Tortosa.
Sin descanso seguí rio abajo, con poca corriente y el viento que poco a poco subía. El rio arrumba bastante al sur y la brisa marina pareceque subia por el cauce.
Cuando el viento aprieta resulta inútil remar lentamente, la deriva supera a la corriente y si dejaba de remar iba rio arriba, remaba con todas mis fuerzas y apenas avanzaba un nudo y medio sobre el lecho según el GPS.
Cuando el viento aprieta es inútil remar lentamente, si remas a tres nudos la deriva se te come la mitad, si remas a dos nudos la deriva se come todo tu trabajo y puedes pasar horas remando sin avanzar nada.
Cuando el viento aprieta es inutil remar lentamente, cuendo el viento arrecia entonces simplemente es inútil remar
Ya hay que buscar cosas mejores que hacer
Pasé varias horas descansando hasta que el viento se calmó sobre las 8 de la tarde. Si queria llegar al día siguiente al mar antes que saltase de nuevo la brisa fuerte debía avanzar aún unas horas, sin sol, en calma era el momento de seguir aunque cuerpo y cerebro empezaban a estar en desacuerdo. El kayak, sin embargo, no parecia cansado.
Mundo Redondo