Evidentemente la gran ventaja es la robustez, lo aguantan todo, y te lo dice una que si no fuera por llevar acero ya se habría ido al fondo del mar un par de veces.
No tratándose de golpes muy fuertes, si fuera fibra se rajaría, pero siendo acero no le ocurre nada que no se pueda arreglar con un poco de lija y masilla. Pero sobre todo, no haces via de agua.
El gran problema de la fibra es la ósmosis, y el del acero la corrosión. En estos casos, si la corrosión no es muy profunda uno mismo se lo puede reparar lijando, enmasillando, imprimiendo y pintando, cosa que con la ósmosis no es posible, teniéndolo que encargar a un profesional.
Y en caso de que esté muy muy corroido por abandono, siempre se puede cortar el acero dañado y soldar planchas nuevas. Esto da una longevidad a los barcos de acero casi infinita, aparte de la ventaja de poder hacerles modificaciones.
Yo no soy ninguna experta, simplemente sé lo que por experiencia propia he podido ir viendo. Quizá haya más ventajas que yo desconozco
Saludos y birras
