A mi la aproximación a Roquetas fue todo un lujo: despacito, sin prisas, Formentera, la Azohia, Cope, Gata. Los detalles ya los publiqué en mi blog. Luego, la estancia en Roquetas con los amigos "roqueteros", estupenda. Lo mismo que el encuentro con Pat y Anna.
Fue emocionante recibir a los barcos y tripulaciones que iban llegando. La cena de la noche anterior a la salida, un lujo. Y la salida. Uno a uno, todos los barcos enfilando la bocana rumbo a Gibraltar.
La navegación en conserva funcionó. La rueda de radio, también. Los apoyos logísticos y tácticos en la singladura, lo mismo. Todo muy bien.
Larga la navegación hasta Gibraltar, pero emocionante el amanecer con niebla cerrada llegando a Punta Europa. Emocionante la comunicación entre los barcos por el VHF, la detección de los grandes barcos fondeados o con arrancada cruzando el Estrecho, gracias al radar y al AIS.
Positivo, la experiencia colectiva, la niebla, el primer tramo de navegación (como experiencia para muchos), la gente, el ambiente, las ilusiones.
Y positiva la estancia en Gibraltar, la ausencia de "papeles" y los precios en la Marina, la excursión por el Peñón, y el increíble aterrizaje y despegue de los aviones.
Como
negativo sólo citar lo citado, que muchas millas. Pero ya se sabe que si se quiere ir lejos lo mejor es hacer lo más largo cuanto antes.
Y como sugerencia, haría que nos veamos en el Salón Náutico de Barcelona (que es del 6 al 14 de noviembre), tantos los participantes en la Flotilla de este año como los del anterior. Y otra sugerencia, volver a Marruecos el año que viene.
