A mi de momento me ha re-reunido la compra del barco, tras él enésimo amago de catapum de nuestro cada vez más longevo matrimonio. El secreto fue hacerle caso en casi todo en la compra, participación completa en todas las actividades que precisa, o al menos reparto de tareas a bordo.
Ahora me queda la misión complicada de conseguir que aprenda de todo, se saque al menos un PER y sea del todo autónoma, pinchando un poco en el punto G correspondiente y con su orgullo es casi seguro que lo consigo, de ahí a que entre en '
... esta reunión de frikis...' con nick propio, hay un paso.
Tambien ha contribuido que yo he entrado, a regañadientes, en 'su' mundo de cueros, barbas y pañuelos de su moto macarrónica.
Pero no te engañes, el barco solo es una excusa más para disolver algo roto previamente
