Extraordinaria expericiencia la de ser naufrago por un rato y un placer el rato compartido con las tripulaciones del Elimer y Olaje, tanto a bordo de ambos como en la base.
Buena gente la de SSMM, jovenes y competentes.
Saludos a todos y en especial a la piloto Ana, una jovencísima italiana, de trato muy agradable y única fémina del equipo.

; y para los tabernarios
