¿me llevas a dar una vuelta? ¿cuándo llevas al niño? Ya sé que no sopla, es que así puedo tomar el sol....
Joer. Durante un año nadie, pero nadie me vino ni a ver el barco. Lo que se dice ni venir a ver el barco. Literal.
Este fin de semana y el anterior he tenido overbooking. El sábado atraqué y desatraqué tres veces para coger y dejar a gente, que no me caben todos a la vez en el barco.
-¿virar? pero si así es como da el sol!
-¿y para hacer pis?
-que maniobren ellos ¿no es esto un velero?
-¿veremos al kraken?.¿eh?¿lo veremos?
-¿Para qué es esta cuerda?
-Esto es muy lento.
-¿cuándo llegamos?
-¿ya?. Jooo yo quiero seguirrr.
En fin, un poco estresante.
Aun que pensándolo bien, es divertido. Poco marinero, pero divertido. Lo que está claro es que sin viento, no hay diversión, así que... bueno, a hacer de taxista, divertir a los sobrinos... y cobrar en calamares fritos y empanada.
Cuando venga el invierno volverá a soplar. Volveré a salir solo. Volveré a sentirme en paz y dependiendo de mí mismo y sin nadie que dependa de mí. Oyendo el chapoteo de mi amara en la ría y las gaviotas, y sabiendo que puedo volver ahora, o más tarde, virar o no, sin rumbo, tan sólo disfrutando con el viento y las olas.
Bueno, pues nada, que acabo de estrenarme en una faceta del asunto náutico que desconocía por completo.