Este verano, fondeados en Plentzia, playa a tope, fondeadero a tope y unos descerebrados en moto de agua pasando también a tope entre todos los barcos e incluso esquivando las boyas de bañistas y acercándose a la playa. Hubo incluso dos chavalas con moto, presumiblemente prestada, que no hacían otra cosa que hacer rectos, a toda otia, chillando como si estuviesen en el dragonkhan, así cerca de dos horas, menudo panorama.


En esto que apareció la patrullera de la ertzantza y ,oh milagro, desaparecieron todos como por ensalmo....
Así que los ellos mismos SABEN que lo que hacen NO está permitido y se enfrentan a un marrón, lo malo es cuando sea demasiado tarde y halla que lamentar alguna desgracia.
Menos mal que ya pasó lo peor del verano... los tocapelotas.


