Ejem....he de aclarar que hablaba de mi ex-"señora".
Tengo la inmensa suerte de que a mi "señora" actual le encanta navegar. Y no sólo eso, sino que navegar con ella colma mi espíritu. Es de las navegantes a las que puedes dejar a la caña tranquilamente, y te puedes echar a dormir sin miedo.
Es la persona con la que compartiré barco espero que muy pronto, para seguir navegando, hasta que los achaques de la vejez nos recomienden cambiar barco por petanca en el parque.





Embat