He tenido 2 barcos, 26 y 28 pies, ambos de motor. Creo que confirmo ese dicho, el día mas feliz son 2, el que o compras y el que lo vendes.
En serio, si vives cerca del barco y lo puedes disfrutar de verdad (la familia colabora, les gusta o no dan la brasa al menos) seguro que compensa comprar.
De no ser así

nunca estará el barco en condiciones, pagaras una fortuna en puestas a punto, revisiones, pequeños y no tan pequeños robos, y en definitiva no compensa.
