Re: Mis amos, su goleta y yo
FIN DE LA TRAVESÍA Y DE LAS VACACIONES:
La navegación nocturna ha sido la que mejor recuerdo de mi vida náutica; no hacía nada de frío y el barco apenas se movía. Sólo se oía el guardrapeo de alguna baluma de vez en cuando La calma era total.
Muy avanzada la noche, el Capi se ha tumbado a dormir en la toldilla, mientras Iván y mi ama iban charlando sobre cosas de navegar y de barcos. Yo sé que a ella no le gustan los temporales ni pasar mucho frío; en cambio a nuestro invitado no hay circunstancia que no le haga disfrutar. Mi ama le hacía preguntas y él respondía con sinceridad:
-¿Qué es lo más te gusta de navegar?
-Todo: cuando hay muy mala mar y consigues gobernar bien el barco, cuando algo se rompe y encuentras una solución, cuando estás durmiendo y una ola te despierta de pronto, cuando atraviesas un temporal y sales airoso, me gusta todo!
-Jopé, eso sí que es afición, ¿y no hay nada que no te guste?
-Sí, cuando llegamos a puerto. Se me pone tan mala cara que la gente me lo nota. Nunca quiero llegar!
Mientras hablaban y hablaban, me he quedado dormido mecido por el suave balanceo del mar, y cuando me he despertado, ya en altamar, he flipado en colores al mirar para arriba: jamás había visto tantas estrellas juntas!!! Había millones de lucecitas cuajando el cielo, incluso algunas zonas estaban iluminadas por un polvo de estrellas con un resplandor tan brillante que hasta parecía irreal.
Me he quedado embobado mirando el espectáculo, era tan imposible contarlas como lo sería contar la arena del mar. Una de ellas resaltaba sobre todas las demás por la intensidad de su brillo y por su tamaño. Al principio he pensado que se trataba de un avión que volaba muy bajo, pero luego he visto que pasaban las horas y seguía ahí, presidiendo el firmamento. Más tarde les he oído comentar a los amos que no era una estrella sino el planeta Júpiter, que en una noche tan clara se veía mucho más. A pesar de que la luna aún no había tenido tiempo de hacerse grande, el cielo estaba tan iluminado que el agua estaba azul intenso en vez de negra, como otras noches pasadas. De vez en cuando caía alguna estrella para sumergirse en el mar, desapareciendo para siempre...
Al cabo de unas horas el sol se ha asomado por el horizonte, el cielo se ha aclarado y las estrellas han quedado escondidas. Por suerte, las olas no han querido aparecer en esta travesía de vuelta y el mar seguía amablemente plano; si fuera siempre así no me importaría pasarme la vida navegando!
Las horas han pasado plácidamente y sin sobresaltos hasta avistar la costa de Barcelona, ya con el sol en lo alto. Para distraerse un rato, Todovespa ha puesto el curri al llegar a una zona que decía que era muy propicia para la pesca, a unas quince millas de nuestro puerto base. Al cabo de unos minutos se ha oído el ruidito del carrete, rrrrrrrrrrrrrrrr: Han picado!
Después de poner los motores en punto muerto, ha recogido el botín: una caballa bastante grande que daba coletazos porque no podía respirar. Al ama le ha dado mucha pena ver al pez sufrir de esa manera debatiéndose contra la muerte, pero el capi le ha dicho que los peces no tienen sistema nervioso central y no sufren nada.. creo que este argumento no le ha convencido demasiado, porque el pez ponía mucha cara de angustia.
El pez moribundo en la regala
Al cabo de un par de minutos otro pescado!, y luego otro! y otro! y otro! Ha sido un no parar de recoger caballas... Sin apenas daernos cuenta, mi hermano y yo hemos sentido el olor inconfundible de nuestro puerto y nos hemos puesto a ladrar de alegría y nerviosismo corriendo por las bandas. Tras guardar el botín de la pesca en la nevera, han sacado las defensas y se han preparado para la maniobra de amarre, llamando a Marina Badalona por radio para solicitar la ayuda de un marinero, pero como era domingo hora punta, estaban todos ocupados y la bocana con un tráfico brutal, venga barcos parriba y pabajo.
El Capitán ha enfilado la popa hacia nuestro amarre y ha dado retro a pesar de que ahí no había nadie esperando, pero justo al llegar ha aparecido un marinero en su bicicleta y nos ha lanzado la primera amarra, aunque como había un poco de viento el barco se ha doblado antes de poder hacer firme y el cabo se le ha escapado a Ivan de las manos.
-Joderrrr, he entrado perfectamente y ahora voy a tener que volver a empezar la maniobra
-Si es que no podía sujetarla, se me iba!!
De pronto, Todovespa se ha dado cuenta de que se les había olvidado enrollar la mayor, y claro, asi era muy dificil que el barco no se fuera jajajaja
-Me tenía que haber dado cuenta yo -ha dicho mi amo- Es sólo responsabilidad mía.
Tras este pequeño incidente y después de repetir la maniobra, el Blue Alachar ha quedado bien amarrado en nuestro sitio ,y mi hermano y yo hemos podido saltar a tierra inmediatamente. Mientras la tripu terminaba de poner la pasarela y el cable de la luz, Chufo ha aprovechado para ir a las papeleras a romper basuras, como siempre, pero los amos estaban cansados y ya no tenían ganas de castigarlo, así que se han limitado a recogerlas; esta vez se ha librado de milagro.
Después de unas cervezas bien frías y una ducha edificante, han preparado las caballas al papillote con un poco de pimentón y un chorrito de aceite virgen, y han comido los tres en la toldilla acariciados por una brisa fresquita muy agradable. Mientras, comentaban que en este crucero no han sufrido ninguna avería, salvo el gracioso episodio de la manguera de bombero y el problema con el motorcito auxiliar, lo que es bien poco comparado con lo que ocurre otras veces.
Tampoco ha habido sobresaltos en los fondeos por haber muy pocos barcos al ser ya septiembre, y en general, se podía decir que todo había resultado muy positivo, incluyendo la convivencia a bordo, que como diría Iván, ha sido espectacular.
Todo el mundo dice que es complicado encontrar gente con la que navegar y llevarse muy bien, pero con Iván todo ha sido más que fácil. Su carácter tranquilo, su buena disposición y ganas de ayudar, su facilidad para adaptarse a todas las circunstancias, su amor por los animales y su increible afición a la vela y al mar que le tienen siempre contento, hacen de él el compañero perfecto de travesías.
Ivan y el Capi (saliendo de Andratx) :
Mallorca y Cabrera nos han dejado un estupendo recuerdo, todos los sitios donde hemos estado nos han cautivado por su belleza y el color de sus aguas, aunque por unanimidad, lo mejor de estas vacaciones han sido los cofrades de esta Taberna , que se han portado con nosotros como verdaderos amigos. A ellos les dedico este relato y les damos de nuevo las gracias por su generosidad, simpatía y solidaridad con nosotros:
Todovespa
Capitán Cavernícola
Athenea
Pep Garfio
Pistón
Epep
Su socio el carpintero de rivera
El remolcador de Iván, cuyo nombre desconozco
Sa Foradada
Y a todos los que habéis seguido este relato os mando unos lametones y os agradezco mucho vuestros comentarios.
Hasta siempre, amigos!
P.D Otro rato colgaré fotos
__________________
MariGota
Editado por Gota en 06-09-2010 a las 22:25.
|