¡Qué buena pinta tiene tu barco! ¡Flamante! Nunca he navegado en un Kelt 7.60, pero aquí en Gijón hay cuatro o cinco y pese a lo veteranos que son, son de los que salen todas las semanas y como campeones.
Y en lo de estar eufórico, aún recuerdo cuando largué por primera vez las amarras de mi Raitán, un Tonic 23 que precisamente vino de Pasajes. Estoy convencido de que ni el armador del velero más suntuoso del Mediterráneo fue en esos días más feliz que yo.
Por tu barco, porque nunca os falte en viento ni el agua debajo de la orza ni el ron y la buena compañía en el puerto.
