"La empresa ofrece un yate de 10 metros de eslora y capacidad para siete personas para depositar los restos a cinco millas de la costa, donde la urna biodegradable se hunde hasta los 70 metros de profundidad y se desintegra totalmente en un par de días."
Pues no será la que llegó hace unos meses al lado de mi barco flotando. Era como de plastiquirri imitación oro labrado, y no llevaba nombre alguno.
Yo pensé que la familia que fue a tirar las cenizas perdieron la urna sin querer en un pantocazo o algo, ya me lo estaba imaginando:
-Mama, mamaaa, que mese ha caido la güela!!
Avisé a un marinero del puerto que la cogió con un salabre. Luego supe que la tiró al container de las basuras. Triste final.
Yo pensaba que se tiraban las cenizas al mar, no la urna
