Ni beber te vale. Son literaturas. Yo bebo, o no bebo, voy en barco o a pie, miro el mar, el sol, la obra de Miguel Angel o de Gaudí. Lo paso bien, río, pero en el fondo todo me da igual. Nada me devoverá el paraiso perdido. Todo va a ser, para siempre, a medias. Nadie me querrá totalmente como él, ni me necesitará como él. Pero lo que es peor: a nada ni a nadie necesitaré como a él. Soy más libre, sí, es verdad. Hago lo que quiero sin dar cuenta a nadie, pero soy mucho más desgraciada. Lo demás es literatura.
Hay palabras que sólo comprendes cuando vives la situación. Lo demás es literatura.