Re: Os dedico un relato
Vanessa, esa era la fuente de liquidez de Laxmi... pero ni siquiera ella lo sabía, y Dicky sólo había tenido conocimiento de ello por casualidad.
Al fallecer sus padres, a Laxmi le legaron todo el entramado empresarial y multitud de propiedades en todo el mundo. Un enorme patrimonio que él, con sus operaciones legales e ilegales, había incrementado hasta un tamaño colosal, su fortuna era superior al presupuesto anual de muchos países. Sin embargo, eso no importaba porque Dicky había organizado una cadena internacional de órdenes de embargo y bloqueos de cuenta que en cuanto se pusieran en marcha le dejarían sin poder acceder a un solo céntimo en cinco minutos.
Entonces, ¿cuál era la reserva que había que anular? Pues, como hemos dicho anteriormente, Vanessa ... mejor dicho, su fondo fiduciario que actualmente contenía un saldo líquido de diez mill millones de dólares. Se trataba de un fondo que había sido controlado por fideicomisarios hasta que ella cumplió los 25 años, en que asumió el control del fondo, un control absoluto, aunque ella prefirió dedicar su vida a causas humanitarias, donando considerables cantidades de los rendimientos de su fortuna a ONG's, incluida la presidida por su hermano.
En teoría, nadie podía poner las manos encima de ese dinero, un dinero limpio, perfectamente respetable y sin cargas ni gravámenes ... ni siquiera su hermano, al menos eso creían Vanessa y el resto del mundo. Sin embargo, durante un tiempo Laxmi había sido tutor legal de su hermana, y había conseguido mediante un jugoso soborno que uno de los administradores del fondo fiduciario de su hermana le otorgase un poder general que le permitía hacer y deshacer. Un poder que fue firmado en una pequeña notaría de Delaware, donde tenía su sede el fondo de Vanessa, un Estado que, aún perteneciendo a Estados Unidos, funciona casi como un paraíso fiscal, donde las sociedades tienen acciones al portador, donde no es preciso registrar los cambios de administradores, donde no hay que registrar los poderes generales...
Y nadie, jamás, supo que el Honorable Mr. Lawrence Hackman, ex Juez del Tribunal Supremo, ex Gobernador del Estado de Delaware, amigo íntimo del padre de Laxmi, albacea de su testamento, Administrador Plenipotenciario del Fondo Fiduciario de la Srta. Vanessa Reig, jugador compulsivo con tendencias sadomasoquistas y sexualidad sumamente ambigüa, convencido por un cheque de 10 millones de dólares y unas fotos comprometedoras en compañía de una espectacular dama vestida de cuero y latex que lucía, además, un impresionante pene, había acudido a una pequeña notaría de Wilmington para otorgar un Poder General que permitía a Laxmi Reig disponer a su antojo de los fondos de su hermana ... casualmente un mes antes de partirse el cuello en un extraño accidente automovilístico.
Dicky había tenido conocimiento de la existencia de ese documento de un modo peculiar ... él no era precisamente un contribuyente ejemplar. Su ascenso imparable en la Fiscalía Especial le había proporcionado amigos poderosos, ricos e influyentes que "le habían dado un empujoncito" a su fortuna personal mediante préstamos para inversiones en Costa Rica y otros países ribereños del Caribe, para lo cual había formado una pequeña red de sociedades con sede en Delaware. Y precisamente, su Abogado utilizaba los servicios del mismo Notario que el difunto Sr. Hackman... un oscuro Notario de esos que no hacen preguntas y un tanto caótico que metió en un sobre dirigido a Dicky un documento erróneo ... efectivamente, una copia del desconocido Poder General a favor de Laxmi había caído por el más completo azar en manos del ambicioso y joven Fiscal.
Esta circunstancia, daba a Dicky una perspectiva sobre el drama que se iba a desatar que no conocía nadie más que él... no se lo había comunicado a nadie, ni siquiera sus más íntimos colaboradores y, mucho menos, al Ministro de Justicia ni a ninguna de las otras agencias que intervenían en el operativo que se había montado para acabar con Laxmi y su organización criminal.
Dicky sabía que si disparaba la trampa sin evitar que Laxmi dispusiera de los fondos de Vanessa, lo único que pasaría es que éste dispondría de un par de días antes de que sus "socios" se le tirasen al cuello, pues los diez mil millones de su hermana no eran más que un parche frente a los cien mil millones que precisaba mover en los próximos días para completar las operaciones en curso, entre ellas el pago a los generales rusos de los misiles destinados a Irán, negocio en el que, como sabemos, estaba implicado también el tal Zaitsev.
Sin embargo, Vanessa quedaría en la más absoluta ruina, económica, moral y social ... tal vez eso la pondría al alcance de Dicky, pero él no quería poseer una muñeca rota... él estaba enamorado de la bella, dulce, orgullosa, altiva y apasionada mujer en la que se había convertido Vanessa.... y quería poseerla de nuevo, pero no por una noche como había ocurrido tras aquel baile de máscaras en Nueva York, sino para siempre...
El reloj corre implacable... y Dicky sigue en su despacho, fumando lentamente su habano y degustando su whisky de malta... lo único que detiene el inicio del ataque contra Laxmi es una pregunta que ronda su cabeza .. "¿Y cómo protejo yo a Vanessa de toda esta mierda?" .....
espero que haya valido la pena la espera...    salud!!!
Editado por Jadarvi en 11-09-2010 a las 08:54.
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