Raitán, esa semana no sé si enganché más de 6 horas máximo. Luego me pasó factura. Eso, y la paliza que me di tirando de cabos y ayudando al patrón en todo...... cuando llegamos a puerto, mientras cenábamos me tumbé a popa y me quedé frito tal cual.....
Vientoceano, no se trataba de comodidad o incomodidad, sino que el viento estaba juguetón, y tenía que andar muy al quite con las posibles trasluchadas. Cuando llevas años y conoces tu barco, supongo que se convierte en algo instintivo. A mí me agobiaba un poco, pero no iba a soltar yo el timón ni a tiros....
