No nos engañemos, las proporciones son las que son.
En las cervezas post regata miras al personal que ha navegado y aquello es de un triiiiste.
Voy a intentar cambiar un poco la monotonía de mi tripulación para este invierno.


Lo curioso es que mucha gente (de ambos sexos) ve la navegación o como algo de pijos, o como una aventura arriesgada. Y yo creo que más bién es una actividad con algo de deporte, bastante de actividad mental y mucho de descanso-desconexión. Y eso creo que debería atraer a todos y todas.
