Arribando al puerto Denia por levante,,este veranito, avistamos un peaso veleraco de por lo menos 40 pies , que tenía dificultades por haber encallado en arena, al cual una potentísima motora intentaba sacar del atolladero a base de caballos de potencia.
La motora lo intentaba una y otra vez, y el velero ni se movía del sitio.
En la cubierta del velero se podía oler el mal rollo que tenía su patrón, pues empezaba a caer el sol y la situación no tenía visos de resolverse.
Nosotros hacíamos una primera travesía en un recién adquirido. pezqueñín (para nosotros un portaviones) .
El caso es que´l "cuñao" que es quien arma y patronea la nave le da unas sensillicas istrusiones (tira de la escota de la mayor con la motora o algo así) al patrón del velero y al de la motora y "e-vuala" POBLEMA resuelto.
El patrón del velero nos hace un saludo con lo mano y seguimos hasta el portet.