Llevas razón Gota, parece que existe una solidaridad grande entre navegantes. Este verano navegávamos por el Mar Menor, cuando vimos una chica braceando en su lancha, nos acercamos y nos dijo que se había quedado sin gasolina y necesitaba remolque. Mientras nos pasábamos los cabos para hacerlo se acercaron 3 embarcaciones más para ofrecer ayuda
pues habian visto la petición de socorro.
Si yo veo a alguien en la carretera con el coche parado y un bidón de gasolina haciendo dedo creo que ni paro.
Parece que estamos mentalizados de que el mar es peligroso y estamos más dispuestos a ayudar.
