SEGUNDO DIA: 18/06/2007
Por la noche, aprovechando que nos funciona el “Internes”, consultamos las webs de Windiberia y Weatheronline y el panorama no puede ser más desolador: vientos que comienzan por el N, de F2 y que irán rolando a lo largo del día pasando por el primer cuadrante, para establecerse en el segundo sin rebasar en ningún caso F3. Desgraciadamente acertó.
Moraleja: motor, motor y motor durante todo el día, para no perder la costumbre en esta “Mediterránea” (como la bautizó Pencroff el año pasado. Al fin y al cabo es del Cantábrico). No obstante la travesía fue agradable. El mar estaba como un plato (no pasó de rizada) y el sol no faltó en todo el día. Hasta vimos unos calderones retozando por babor a unos 300 metros del Kacao.
En principio pensábamos llegar a Cartagena, a fin de zamparnos un “arroz ciego” en el Columbus (inmejorable) pero decidimos pararnos en Mazarrón, si es que había amarre. Es un puerto que me gusta mucho (el Club de Regatas) pero está siempre lleno (menos para mi, que soy viejo conocido desde hace casi veinte años y SIEMPRE me encuentran sitio

). En caso contrario nos quedaríamos en Aguilas que, aunque NUNCA hay sitio en el puerto deportivo, tiene un fondeadero magnífico al abrigo de todos los vientos. No hizo falta. Llamada telefónica, identificación y… amarre garantizado (este truco no os lo cuento

).
Llegamos, un poco de charleta con la “secre” del club y con los marineros, bañito en la playa (el agua fenomenal) ducha en las instalaciones del club y paseito por el pueblo. Vimos el nuevo puerto deportivo, que lleva ya tres años de retraso en la entrega de amarres

, y nos fuimos a cenar al restaurante “Barbas”, cerca del puerto, donde Antonio, su propietario, nos preparó una fritadita y un estupendo arroz al caldero.
Con el viento totalmente en calma, el silencio solo interrumpido por algún graznido de gaviota y los ronquidos de Pencroff que me llegan desde la proa, termino de contaros esta segunda jornada que, pese a pasar sin pena ni gloria, ha resultado de lo más agradable. Como me decía Bigblue antes de meterse al camarote, “pierdes la noción del tiempo”.
Creo que esto es disfrutar de la navegación; sacarle jugo a las situaciones aunque no sean absolutamente aquello que tu esperas.
Hasta la próxima (que colgaré “afotos” y os contaré la filosofía de cómo conseguir amarre “manque” no lo “haiga”)