Una anécdota de cuando los bono-metros no se compraban en las maquinitas auntomáticas, sino en las taquillas: Al comprar su billete la cajera le devolvió p.ej, 25 pesetas, diciéndole que días atrás, al comprar otro bono se marchó sin retirar las vueltas.
El hombre le preguntó extrañadísimo cómo era posible que se acordase de él y del incidente..
.... Porque de todos los que pasan por aquí, es el único que da los buenos días y las gracias...
