
Gracias al Velroc y la experiencia de su Capitán, y a que dejé una luz de leds en la bañera y otra dentro del barco, además de la de fondeo, pudimos divisar a lo lejos una luz en la dirección del viento y supusimos qe era el Marpirao. Una vez que llegamos a él nos acercamos mi mujer y yo con la Zodiac y le dijimos a Juan que esperase a que lo pusieramos en marcha sin alejarse lo que hizo gustosamente.
Una vez que recogimos el barco, taba en el 5º *oño, volvimos a intentar fondear en donde estaban todos los barcos. Cuando llegué a la zona, la noche estaba de lo mas oscura

que os podéis imaginar, no se veía ni gota.
Mi Lola

en la proa pegandome gritos: ... ¡a babor!, ¡a estribor! pero.. ¿es que no ves a ése?, ¡que le das!, a todo esto ya afónica.
Yo al timón gritando: ¿qué dices?, ¡Vete a la mierda!, ¡no te oigo!, ¡Vete a la mierda!,¡repite que no veo nada! ¡Vete a la mierda!, el improperio mas alto que lo demás.
Todo lo anterior con la mirada fija en el frente, echado hacia adelante sobre el timón, y girando solo la boca para decir el multirepetido "vete a la mierda" a la multitud de c*br*n*s, perdón insolidarios, que pululaban por aquel fondeadero, hasta que decidimos irnos de allí con la consecuencia que luego ha narrado Cierraelpico.

