Hombre, capitan, nadie está diciendo que la humanidad tenga que volver a sus árboles

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Las normas, leyes, ordenanza tienen su justificación absoluta cuando tratan de poner orden al caos (imagínemos un instante que se circule por la carretera sin reglamento, a lo Mad Max...) garantizar la igualdad entre los ciudadanos y proteger a los más débiles (al contrario del estado salvaje, en que la naturaleza privilegia a los fuertes).
Pero aqui no es el caso, creo yo.
Pongamos dos familias: familia A y familia B. Tienen en común que acaban de perder a un pariente cuya última voluntad era que sus cenizas fueran arrojadas al mar.
Familia A: no tiene barco. Entonces, contrata los servicios de una empresa de charter o alquiler de barcos, dicen que es para tirar cenizas al mar. Pagan el barco y el patrón, embarcan, van al lugar escogido, tiran las cenizas, se les dan las coordenadas exactas de dónde se han tirado. Se tira la urna si es biodegradable, sino se la quedan. Ya está.
Familia B: tienen barco. Van con su barco, hacen exactamente lo mismo que la familia A, pero sin pagar a nadie, desde su barco o el barco de un amigo. Punto.
Pregunto: ¿dónde está el caos aquí? ¿Que diablos viene "ordenar" el reglamento? ¿Qué hará mejor Pepe Pérez con su motorilla que tu o yo con nuetros veleros?...
Al no ser que....
... la administración encuentre aqui no una manera de proteger nada ni nadie, sino un medio de sacarnos más pelas y que el tema sea simplemente inventarse un caos inexistente para crear un nuevo negocio, jugoso como lo es siempre el negocio de la muerte... ya que sabes, capitan, que podremos dejar de ir al restaurante, comprarnos discos o zapatos, pero nunca podremos dejar de morirnos.