Aparte de darle las mil gracias a Ricardo por preocuparse de todo como siempre y a Pedro por el excelente "cordero" y la deliciosa "coca" que nos trajo de Zaragoza, yo creo que hace falta un gran

,

,

, por las más de dos horas que D. Pedro se tiró en la plancha, mientras los demás devorábamos la exquisita carne.
Gracias Ricardo. Gracias Pedro.

,

,

.
Por cierto, a ver cuando montamos la próxima.