Otro sistema que he visto a mecánicos profesionales era fabricarse un punzón de unos 10-12 cm a partir de una válvula (o mejor un taqué) de un motor. Este acero es durísimo y el punzón se clava en la cabeza del tornillo, de un par de toques de martillo, más hacia el exterior. Con el punzón inclinado se dan ligeros golpes con el martillo para que el tornillo gire en sentido contrario a las agujas del reloj. Era un método muy usado por este equipo de trabajo y decían que iba muy bien.

