A mí me envenena lo de 'hace aire'. Siempre respondo: 'Afortunadamente siempre hay aire; lo que hace hoy es viento'.
Hace poco os conté lo de dos supuestos aspirantes a compradores de mi Raitán, uno de ellos supuesto marino mercante, que lo que querían en realidad era un paseíto en barco por la jeró. Pues el Joseph Conrad ese en cuestión me dijo que los 23 pies de mi barco le parecían pequeños, o que si no tenía vela de globo para poder ir un día a Inglaterra, pero lo mejor fue (sic): 'Yo soy más de timón de volante que de los de palo'.
Y por cierto, a quienes dicen que es mejor relajar el vocabulario náutico para que el invitado pueda cumplir las órdenes, sólo les diré que el día que el cofrade aviador, por ejemplo, me invite a volar en su avión, espero estar seguro de que pueda pilotarlo sin mí; de lo contrario prefiero quedarme en tierra hasta que consiga un copiloto más capaz.
